Penedo da Saudade

Fue donde D. Pedro Vinha cayó de la muerte de su amada Inês, y fue llamado "Penedo da Saudade", antes de ser condenado por "Pedra dos Ventos". 

Todavía hojea y lee que todos los enamorados buscan, ya que es un lugar contemplativo y sereno, y ofrece una vista clara de la ciudad o del río Mondego.

En este hermoso mirador del jardín encontramos placas con versos de antiguos alumnos y escritores, el más antiguo que data de 1855, que destacan la Sala de cursos y el Retiro de poetas. También se destacan los bustos del poeta António Nobre, el escritor Eça de Queirós y la estatua del pedagogo João de Deus.