El Monasterio

La fundación del Monasterio de Santa Cruz de Coímbra surge en un movimiento de renovación religiosa que en los finales del siglo XI y principios del siglo XII, en Europa, pretendía un retorno a los orígenes del Evangelio, teniendo como modelo la Iglesia primitiva, la vida y el ejemplo de los Apóstoles.

El 28 de Junio de 1131, fue bendecida la primera piedra del Monasterio, construido en terrenos cedidos por D. Afonso Henriques, en un lugar al que por aquel entonces llamaban Baños Reales, y siendo los mentores de su fundación el archidiácono D. Telo y el Maestro de Escuela D. João Peculiar. 

En Febrero de 1132 fueron hechos los votos solemnes y fue elegido S. Teotónio el Primer Prior de esta comunidad religiosa, que ya contaba con 72 Clérigos Canónigos de la orden de San Agostinho. En esta celebración estuvo presente D. Afonso Henriques, los nobles y el pueblo.

El Monasterio de Santa Cruz ha tenido, a lo largo de la historia, acciones notables. A través de él, en tiempos de reconquista cristiana, fue posible convertir a los pueblos de las tierras recién conquistadas, contribuyendo para su fijación y proporcionando las asistencias espirituales y temporales de las que carecían las poblaciones atribuladas.

En el plano cultural del Monasterio, destacó el Santo más popular de todo el mundo, San Antonio (c. 1195-1231), que llegado de Lisboa, hizo en Santa Cruz su formación espiritual e intelectual.

En el tiempo de los frailes, y a partir de la segunda mitad del siglo XVI, la parroquialidad de Santa Cruz era ejercida en la iglesia de S. João, espacio actualmente denominado "Café Santa Cruz".